Siempre hemos sabido que en la vida no predomina el reconocimiento al trabajo bien hecho, ni tampoco a la dignidad de quien defiende aquello en lo que cree, pero aún así no podemos más que compartir un sentimiento de dolor por los resultados que Ezker Batua-Berdeak ha obtenido en las elecciones del pasado 1 de Marzo. Han sido muchas las voces y los poderes, de un signo u otro, que nunca han aceptado que un hombre bueno, íntegro, coherente, criado en el barrio bilbaíno de Rekalde, pudiera llegar a ser Coordinador General de una formación política como Ezker Batua-Berdeak y menos aún dirigir, con tanto acierto, un Departamento del Gobierno Vasco, como ha sido el de Vivienda y Asuntos Sociales.
Has sido para una parte de nosotras y nosotros un buen jefe, cálido y cercano; para quienes militamos en Ezker Batua-Berdeak has sido, en todo momento, un gran compañero, incluso para quienes legítimamente han pensado y piensan de modo diferente; y para quienes sin trabajar contigo, ni formar parte de tu organización política, hemos compartido espacios y lugares comunes has sido una persona sensible y honesta. Cada una y cada uno de quienes ahora firmamos este escrito te hemos sentido, en un momento u otro, como un buen amigo receptivo al momento vital de cada cual. Cuando aupaste con tu entrega y tu esfuerzo a Ezker Batua-Berdeak a la cima electoral todo fueron parabienes, halagos y adhesiones. Ahora, cuando llegan tiempos difíciles, que no te mereces, vemos, una vez más, el rostro ingrato de quienes encuentran satisfacción haciendo leña del árbol caído. No vamos a dar nombres ni siglas, porque tú tampoco lo harías.
Sólo queremos transmitirte nuestro apoyo y nuestra solidaridad por la honradez y el buen hacer con los que has defendido tus ideas y tus proyectos; tenemos la convicción de que así lo harás también allí donde el futuro te lleve. Sabemos que el tiempo te hará justicia y tu trabajo, tanto en Ezker Batua-Berdeak como en el Departamento de Vivienda y Asuntos Sociales del Gobierno Vasco, será un ejemplo a seguir por quienes tengan que tomar tu relevo. Vivimos tiempos convulsos en los que no se perdona que una persona sin más ambición que la justicia social, sin marketing y sin más recursos que su propia fe en un mundo mejor tenga un lugar para poder explicarse con independencia, imparcialidad y objetividad. Has impulsado derechos sociales como la adopción en el caso de las parejas homosexuales o el reconocimiento por ley del 0,7 a la Cooperación al Desarrollo. La vivienda protegida en alquiler está más cerca que nunca de ser un derecho subjetivo, y todo ello gracias, en gran parte, a tí.
Sin embargo, has recibido más críticas que apoyos. Y nos cuesta entender el porqué. Hemos visto, en ocasiones, las huellas de la desazón y la impotencia en tu cara ante tanto insulto, descalificación y acusaciones como has recibido. Has optado siempre por callar, pero ahora pensamos que tal vez no debiste hacerlo; tuvimos que salir antes al paso de quienes han querido enturbiar tu imagen conscientemente, buscando tu desprestigio y lesionando, incluso, tu honorabilidad. Todo ello sin más pruebas que el anonimato y, sin duda alguna, un resentimiento mal entendido. Ahora, al igual que ha ocurrido en estos últimos años, nos tienes a tu lado. Has defendido los derechos humanos y la paz en la calle, cuando pocas personas lo hacían, participando activamente en la constitución de Gesto por la Paz y Bakea Orain.
Nadie como tú puso a Ezker Batua-Berdeak en el sitio que la izquierda vasca merece. Y nadie como tú ha hecho más, desde el Departamento de Vivienda y Asuntos Sociales del Gobierno Vasco, por políticas de progreso, que beneficien a la ciudadanía y contribuyan a su bienestar. Sólo por ello tienes razones suficientes para estar orgulloso. Y digan lo que digan, nosotras y nosotros también las tenemos por haber compartido contigo todos estos años, cada una y cada uno a su modo y en su ámbito. Muchas y muchos de quienes suscribimos esta carta abierta no nos conocemos personalmente, pero tenemos algo en común: nuestro respeto y nuestra estima por ti y por tu trayectoria. Habrá habido errores, como los hay en todas las vidas, y más en la política, pero nunca intencionados. Sabemos que harás lo mejor a partir de ahora y tus decisiones serán las correctas, pero te pedimos, por una vez, que pienses más en ti porque lo tienes merecido.