Ezker Batua-Berdeak apoya la candidatura del poeta
Marcos Ana al Premio Príncipe de Asturias de la Concordia

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La Presidencia de Ezker Batua-Berdeak ha acordado sumarnos a la campaña de apoyo y recogida de firmas para la concesión del premio Príncipe de Asturias de la Concordia al poeta Marcos Ana., por ser “un ejemplo de lucha y de solidaridad en pro de la libertad y de los derechos humanos”.

Por ello, instamos a toda la militancia ya todos los simpatizantes a sumarse a esta campaña, a la que ya se han adherido José Saramago, Wole Soyinka, Julio Anguita, la Universidad de Granada, el Centro UNESCO Andalucía, la Fundación José Saramago de Portugal o el Festival Internacional de Poesía Ciudad de Granada, el Colectivo Prometeo de Córdoba y CEAR.


FIRMA: www.unpremioparamarcosana.org

Marcos Ana (Fernando Macarro Castillo), nació en Aleonada (Salamanca) en 1920, en el seno de una familia pobre de jornaleros del campo. Su vida ha estado marcada por una pasión constante en defensa de los oprimidos y desheredados, y una entrega absoluta a su ideal comunista. Desde su primera juventud, luchó del lado republicano, durante la guerra civil española. Al terminar ésta, en 1959, fue detenido y condenado a muerte. Permaneció encarcelado durante 25 años, tiempo en el que escribió los poemas que llevaron su nombre a través del mundo y que hicieron que Rafael Alberti, Pablo Neruda, Louis Aragón, Miguel Ángel Asturias y otros, se destacaron en una campaña de solidaridad que defendía su puesta en libertad y su vida. Fue, además, el primer preso político español que apadrinado por Amnistía Internacional.

Al ser liberado, en 1961, sin apenas tiempo para adaptarse a la vida, fundó en París el CISE, Centro de Información y Solidaridad con España, cuyo Presidente de honor fue Pablo Picasso. Marcos Ana recorrió Europa y gran parte de América, siendo recibido en Parlamentos, Universidades y por las más diversas personalidades. Promovió la solidaridad con los presos políticos y sus familias, denunciando las prácticas fascistas que, por entonces, se realizaban en España.

Pese a su largo cautiverio, Marcos Ana no salió marcado por el odio y en el discurso pronunciado el 3 de junio de 1962, en el Mahatma Gandhi Hall de Londres dijo: “La venganza no es un ideal político ni un fin revolucionario. Yo quiero el triunfo de la democracia para acabar con el odio y el fratricidio, para que todos los españoles podamos vivir pacíficamente, coincidir o discrepar en la defensa de nuestras ideas sin tener que degollarnos los unos a los otros. Ya se ha derramado bastante sangre en España. La democracia debe traernos la libertad y la seguridad a todos los españoles”

En 2006 publica sus memorias, con el título de “Decidme como es un árbol”, prologado por el Premio Nóbel José Saramago, que están siendo un gran éxito editorial. Es un libro generoso, sin rencores, un canto a la convivencia, al amor, a la vida y un homenaje a la dignidad de la lucha por la libertad.